La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El amor al mundo.
Es el amor, al interior tenebroso del planeta tierra.
Y es por tanto, el amor, hacia una vida humana, que, tiende a odiarse, a sí misma, ciegamente, en forma de guerras, conflictos, ascos, repugnancias, vergüenzas, etc., etc., etc.
Y por tanto, el amor al mundo, es el amor, hacia una vida humana, que no le queda, otro remedio, que, el ser, 100 % imperfecta, llena de enfermedades, y de una potencial, muerte humana.
Y por tanto, la persona, que ama el mundo, establece enemistad, con el Dios, verdadero, es decir, el Dios, de los cosmonautas, viajeros, libres, por toda la creación, por medio, de los ovnis, y entabla amistad, automáticamente, con una multitud de unos dioses falsos (ídolos), que carecen, de todo poder.
El amor al mundo, es pues, el amor, a toda la obra de satanás, y por tanto, el amor al mundo, es el amor, a satanás, mismo.
La persona, que ama, al mundo, por tanto, es imposible, que pueda amar, a la persona de Jesucristo, con algo de perfección, porque, Jesucristo, fue, en realidad, un cosmonauta de Dios (Hijo de Dios), viajero, libre, por toda la creación, con su única casa, permanente, en Dios-Padre.
Le pido a Dios, que haga, muchas, señales milagrosas, en el sol, la luna, y los cielos nocturnos.