La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El asco a la suciedad.
Es el mismo asco, que las personas, le tenemos, al planeta Tierra, o mundo.
Y es el mismo asco, que le tenemos, las personas, a las cosas blandas, que tienden a convertirse, en gases, y por tanto, a las cosas blandas, que tienden, a oler mal.
A las cosas, muy sólidas, o a las cosas, muy implosivas, es imposible, que las personas, les tengamos ascos, pero, en cambio, a las cosas muy blandas, gaseosas, o explosivas, resulta imposible, el que las personas, no les tengamos asco.
Una persona, muy sucia, es por tanto, una persona, muy influenciada, por el planeta Tierra, o mundo.
Y una persona, muy limpia, es una persona, menos influenciada, por el planeta Tierra, o mundo.