La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El becerro de oro, en el primer éxodo.
El primer éxodo, desde el mundo (planeta Tierra), hacia el Reino de los cielos (Tierra prometida), protagonizado, por Moisés, fue completamente idéntico, en su argumento, al éxodo final, generalizado, desde el mundo, al Reino de los cielos (Tierra prometida), anunciado, por Jesucristo, en la Biblia.
Y por tanto, Moisés, les enseñó, a los israelitas, que solo tenían que adorar a Dios, en espíritu, y en verdad, es decir, conciliando, unos sueños, plenamente felices, y haciéndose, una sola cosa con Él.
Pero, muchos israelitas, no quisieron seguir, este consejo de Moisés, y por tanto, se hicieron, en el planeta Tierra, a un sucedáneo del Dios verdadero, que la Biblia, simboliza, en forma, de la figura, de un becerro de oro.
Y por tanto, cuando Moisés, vio, todo esto, se enfadó mucho, porque esos israelitas, ya habían comenzado a violar, el pacto, establecido, con el verdadero Dios, simbolizado, por sus fes, en los cumplimientos, perfectos, de las tablas de la ley, o los diez mandamientos, que les otorgaban, gratuitamente, unas vidas eternas, de unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, e inmortales, por toda la Creación.