La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El bien, generado, por una vida impura.
¿Qué características debe de poseer, lógicamente, ese bien?
¡¡¡La de ser, un bien, impuro!!!
¡¡¡Es decir, toda moral, generada, por una vida impura, solo puede ser, impura, a su vez!!!
Jesucristo: “Por sus frutos, los conoceréis”
Es decir:
Un árbol impuro, solo puede producir, unos frutos, impuros.
Y un árbol puro, solo puede producir, unos frutos, puros.
Un árbol, prohibido por Dios (El interior del planeta Tierra), solo puede producir, unos frutos impuros, y por tanto, si no se estableciera, la conversión, de esos frutos impuros, producidos, por árbol del mundo, en unos frutos puros, consistentes, en las vidas de unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, por todos los exteriores de todos los planetas del Cosmos, el sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, por medio de injertar, en ese árbol, impuro (El interior del planeta Tierra), un árbol puro, es decir, por medio de injertar, en el árbol del mundo (Interior del planeta Tierra), el árbol, de la cruz (La redención del mundo), ese árbol, prohibido por Dios, jamás, produciría, unos frutos puros, y por tanto, el mal, sería completamente imposible, de solucionar, jamás.