La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto a Dios.
Es el culto, al pensamiento humano, plenamente feliz, o pensamiento humano, contemplado, bajo el punto de vista, de un ángulo, completamente nulo.
Y por tanto, es el culto, al amor humano, máximo, la paz humana, máxima, la belleza humana, máxima, y la libertad humana, máxima.
Y por tanto, es el culto, al argumento, de un sueño humano, plenamente feliz, sin ningún argumento, interno, la Eternidad, el Padre, o la Nada, ([0]).
Y por tanto, es el culto, a un diamante, de dureza máxima, es decir, es el culto, a una pirámide tetraédrica, geométricamente, 100 %, perfecta.
Y por tanto, el culto a Dios, es el culto, a lo que nunca varía, o es el culto, a los que es, completamente inmutable.
Y por tanto, el culto a Dios, es el culto, hacia una pirámide tetraédrica, que busque incansable, el 100 % de su perfección geométrica.
Y por tanto, si cobijamos, a un alimento, a un vegetal, a un animal, a cualquier objeto físico, o a una persona, dentro de una pirámide tetraédrica, que busque, incansable, el 100 %, de su geometría perfecta, ofrecemos a Dios, una ofrenda, y Dios, tiende a eternizar, a esa ofrenda, que le ofrecemos, y por tanto, esa ofrenda, tiende a no pudrirse, jamás…
Es decir, si ofrecemos a Dios, un alimento, Dios, tiende a perfeccionar, dicho alimento, que le ofrecemos, volviéndolo, más nutritivo.
Y por tanto, si le ofrecemos a Dios, a un cadáver, Dios, tiende, a resucitar, a ese cadáver, que le ofrecemos.
Y por tanto, si le ofrecemos a Dios, a una persona, enferma, Dios, tiende, a curarle a esa persona, su enfermedad.
Y por tanto, si ofrecemos a Dios, a una persona, anciana, Dios, tiende a rejuvenecer, a esa persona anciana.
Y por tanto, si ofrecemos a Dios, a una persona cualquiera, Dios, tiende a hacer viajar, a esa persona, cualquiera, dentro de su pensamiento, hacia el Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, y por tanto, Dios tiende a hacer, de esa persona, una sola cosa, consigo mismo.
Pero, para que, estas ofrendas a Dios, sean perfectas, estas ofrendas, no deben de estar contaminadas, con las ofrendas a satanás, o con las ofrendas, al fuego, de las estrellas, en combustión, y por tanto, estas ofrendas a Dios, para que sean, unas ofrendas perfectas, deben de estar, completamente redimidas, del mal, o completamente santificadas.
De manera, que para que, una ofrenda a Dios, sea perfecta, esa ofrenda, ha debido estar, ofrecida a satanás (Dios, redentor), o al fuego, previamente, durante un cierto tiempo, hasta su completa redención o su completa santificación.
De manera, que la practica del Evangelio, por parte de una persona, está configurada, por una ofrenda a satanás (Dios redentor), previa, o redención-santificación, de esa persona, y una ofrenda final, a Dios (Dios, salvador), o salvación, de esa persona.