La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto a la muerte, en el mundo.
Los atlantes, ignoraban totalmente, que era, eso, de la existencia de la muerte humana, porque, sencillamente, ninguno de ellos, se había muerto, jamás, sino, que todos ellos, eran abducidos-arrebatados, por Dios, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, o bien, entre, todas sus casas piramidales, terrenas, viajando, de esa manera, por los cinco continentes del planeta Tierra, por medio, de sus desapariciones-apariciones, oníricas.
Y por tanto, cuando, parte, de estos atlantes, perdieron sus juicios, y se terminaron asesinando, mutuamente, entre sí, como, Caín y Abel, por ejemplo, ignoraban, todos ellos, completamente, que podía ser, eso, de la existencia de un cadáver humano.
Es decir, que cuando, Caín, asesinó a su hermano, Abel, por ejemplo, no sabía en absoluto, Caín, que su hermano, Abel, era potencialmente, mortal, y por tanto, cuando, Caín, contempló, al cadáver de su hermano, Abel, no comprendió, realmente, de verdad, que podía ser, eso, del cadáver, de su hermano, Abel.
Y posteriormente, entre, los egipcios, o atlantes, enloquecidos, por el planeta Tierra, prácticamente, no existía, la muerte, de ninguna persona, pues todos ellos, eran, abducidos-arrebatados-salvados, finalmente, por Dios, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, desapareciendo del mundo, o volviéndose invisibles, en el mundo, y por tanto, entre los egipcios, no existían, cementerios.
Y después, de los egipcios, y a lo largo, de los siglos, posteriores, de historia del mundo, siempre han existido, en el mundo, dos clases de personas:
A / Las que se salvaban, desapareciendo del mundo, y…
B / Las que se condenaban, a sí mismas, a muerte, en contra de la voluntad de Dios, dejando, por tanto, unos cadáveres suyos.
Aunque, la ignorancia, o desinformación, acerca, de este asunto, en todos los habitantes del mundo (Dragón rojo), ha sido, muy, muy grande, en todo el mundo, y por este motivo, muchas personas, han dado culto, a la existencia, de la muerte humana, como, si fuera, esa muerte humana, la obra preferida de Dios, dentro de su Creación.