La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto a la v. María.
Es el culto, a una persona, inmortal, eterna, o el culto, a una persona, sin cadáver alguno, que no tuvo, ningún principio, y que no puede tener, ningún final.
Y por tanto, el culto, a la v. María, se debe de caracterizar, siempre, por una ausencia total, de muerte humana, en su contenido.
Y por tanto, todas las oraciones a la v. María, no deben de contener jamás, a la muerte cadavérica, en sus contenidos.
Y por tanto, el culto a la v. María, debe ser, siempre, el cuto de unas personas inmortales, a otra persona inmortal, o bien, el culto, de unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación (Sacerdotes según el orden de Melquisedec), a otro cosmonauta del Dios Trinidad (La sacerdotisa, según el orden de Melquisedec: v. María).