La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto, a los carros de fuego, del Dios Trinidad.
Apocalipsis: “Las naves de Dios, se cuentan, por millones de millones”
Leer, también, el comienzo del libro del profeta Ezequiel, donde se describen, a unos gloriosos cosmonautas, del Dios Trinidad.
Es pues, el culto, a las nubes bíblicas, o naves celestiales.
Es pues, el culto, a los ovnis piramidales, tetraédricos, y por tanto, es el culto, a la búsqueda, del cuerpo de Dios, o tetraedro, 100 %, perfecto.
Y por tanto, es el culto, a la omnipotencia de Dios, generada, por la fuerza implosiva (Termodinámica inversa(- T)), asociada, a la influencia de Dios, sobre toda su Creación.
Y por tanto, es el culto, a la vida humana, huida del planeta Tierra, y completamente libre, viajera, nómada, e inmortal, dentro de toda la Creación, y que tiene, su única casa, permanente, en la Eternidad, o Padre, es decir, es el culto, a la libertad de Cristo, o la libertad gloriosa, de todos los Hijos, e Hijas, de Dios.
Es decir, el culto, a los carros de fuego, es también, el culto, a la salvación de la muerte cadavérica, de Dios.
Es decir, el culto, a los carros de fuego, es el culto a las naves, por medio, de las cuales, vinimos, todas las personas (Los atlantes), al planeta Tierra, hace diez mil años, y es el culto, a las naves, por medio, de las cuales, abandonaremos, todas las personas, el planeta Tierra, por medio, del fin del mundo.