La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto a los dioses y diosas.
Es el culto, lleno, de sonrisas, y de lágrimas, que unos cosmonautas (Hombres y mujeres), del Dios Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación, pero, enloquecidos, transitoriamente, por causa, de sus estancias, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, hacían, a sus hermanos, también, cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación, (Hombres y mujeres), pero, que no habían llegado a enloquecer, por causa, del interior tenebroso, del planeta Tierra.
Es decir, el culto a los dioses, y diosas, es el culto, que unos mismos, cosmonautas, del Dios Trinidad (Hombres y mujeres), se hacían, mutuamente, entre sí, con el único, objetivo, de recuperar, todos ellos, y todas ellas, unas vidas eternas, viajeras, libres, por toda la Creación, pero, completamente libres ya, de todo mal, y de una manera justa, es decir, completamente libres ya, de toda influencia, del interior tenebroso, del planeta Tierra, pero, de una manera justa.
Y este culto, a los dioses, y diosas, es el mismo culto, evangélico, al Señor Jesucristo, y a la v. María, ya que consistía, en las salvaciones de las muertes cadavéricas, y en las redenciones sufridas, o justas, del mal, de absolutamente, todos esos cosmonautas (Hombres y mujeres), tanto, los enloquecidos, por el planeta Tierra (Habitantes del mundo), como los no enloquecidos, por causa del interior tenebroso, del planeta Tierra (dioses y diosas).