La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto al Dios verdadero.
Es el culto a un Dios inmortal, eterno, que es completamente inocente, de la existencia de cualquier muerte humana, dentro del Cosmos.
Es pues, el culto a un Dios, que es totalmente incapaz, de dar muerte, a una persona cualquiera, jamás, como si fuera un animal, cazando a otro animal, en el campo.
Este verdadero Dios, no dio muerte pues, a su Hijo, Jesucristo, en la cruz, sino que unos instantes, antes de que muriera Jesucristo, en esa cruz, comenzando de esa manera, la señal de Jonás, lo abandonó completamente, para dar a entender, con esto, que Él, no tenía nada que ver, con esa muerte próxima de su Hijo, Jesucristo.
Es pues, el culto a un Dios inmortal, que su único deseo, para todas las personas, es que todas esas personas, que habitan la Creación, sean asimismo inmortales, como lo es Él, y lo antes posible.
Es pues, el culto a un Dios, que por medio de los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, es capaz de viajar, desde el Sueño eterno, a la vigilia de cualquier planeta del Cosmos (Incluido el planeta Tierra), y después, volver al Sueño eterno, de nuevo, por medio de esos mismos Carros de fuego, ó Nubes bíblicas.
Es pues el culto a un Dios, que habita, en un Sueño humano, 100 % dormido, ó infinitamente feliz, bien en forma de Inteligencia sin contenido alguno (Nombre del Padre, ó Eternidad), bien en forma de combinaciones lineales infinitas, de infinitos, amores, paces, bellezas y libertades (Nombre del Hijo, ó Cielo), bien en forma, de unas emociones, pensamientos, ó niveles discretos de felicidad, hechas con unas magnitudes de felicidad (Amor + paz + belleza + libertad), muy grandes (Reino de los cielos).
Y es un Dios, cuyos pensamientos, más fugaces, transitorios, ó infelices, conforman dentro de las mentes humanas, a los cielos nocturnos, las estrellas, los planetas, los vegetales, los animales, etc., etc.
Es pues, el culto a un Dios, que es totalmente ajeno, a la causa, por la cual, las personas, habitan en el planeta Tierra, mundo, ó fruto prohibido del libro del Génesis, desde hace unos diez mil años, solamente.
Es pues, el culto a un Dios, que es totalmente ajeno, a la causa, por la cual, las personas que habitan el planeta Tierra, desde hace unos diez mil años, sufren toda clase de desgracias, males, y enfermedades,..., ¡¡¡Precisamente, por causa de vivir dentro de ese planeta Tierra!!!
Pero es el culto a un Dios, que desea, que todas las personas, que habitan el planeta Tierra, finalicen sus estancias dentro de ese planeta Tierra, de una forma, totalmente honrada (Redenciones), cuanto antes, y conquisten, de nuevo, por tanto, de esa manera, sus vidas de cosmonautas, libres, viajeras é inmortales, dentro de toda la Creación, perdidas precisamente, por causa de existir, sus estancias, dentro de ese planeta Tierra,
Y por ese motivo, es un Dios, que se dedica a igualar a todos los habitantes del planeta Tierra, en sufrimientos soportados, mediante [R], para conseguir su propósito redentor, para todos sus habitantes.
Y por ese motivo, es un Dios, que siempre está dispuesto a arrebatar-tomar-raptar-salvar-tele transportar, a una persona cualquiera, cuya vida peligra de muerte, en el planeta Tierra, al interior de un Carro de fuego, ó Nube bíblica.
Es el culto a un Dios, OMNIPOTENTE, que con su pensar glorioso, conformador de toda la Creación, puede transmutar libremente, a cualquier objeto físico, en cualquier otro objeto físico, completamente diferente, de manera, que es un Dios, OMNIPOTENTE, que es capaz de transmutar, a cualquier enfermedad humana, ó vejeces humanas, en salud, y en juventud, sin ningún problema.
Aquellas personas, que han dado culto, a este Dios verdadero, a lo largo de diez mil años de historia del mundo, jamás han dejado unos cadáveres suyos, dentro del planeta Tierra, pues el último instante de sus estancias, dentro de ese planeta Tierra, todas estas personas, han sido siempre, arrebatadas-raptadas, tomadas, salvadas, ó tele transportadas, a los interiores de los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, completamente sanas y salvas, donde, después de ser curadas de todas sus enfermedades, se han convertido, en unos cosmonautas del Reino de los cielos, viajeros, libres é inmortales, por toda la Creación.
Este Dios verdadero, fue el autor de la sexualidad humana (Hombre-Mujer), y cuando la creó, se sintió orgulloso de su obra, pero este Dios verdadero, no es el autor, de los ascos, repugnancias, odios, sabidurías ciegas, irracionales, vergüenzas, que solo poseen exclusivamente, todas aquellas personas, hombres y mujeres, que viven encerradas dentro del planeta Tierra, y a causa solamente, del ambiente infinitamente adverso, que tienen que soportar, esas personas, dentro de él.
Para este Dios verdadero, la vida humana, dentro del planeta Tierra, ó mundo, no tiene cosas justas é injustas, sino que toda ella, es una abominación, llena de la locura inevitable de sus cosmonautas, perdidos ó extraviados, dentro de ella.
Es decir, que este Dios verdadero, jamás ha intentado establecer una moral, dentro del mundo, que lograra hacer correcta ó justa, la vida de sus habitantes humanos.
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