La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El cumplimiento de la palabra de Dios.
La Biblia, es la palabra sabia de Dios, mezclada, con las palabras ignorantes, de los habitantes del mundo (Planeta Tierra).
¿Y que palabra de Dios, expresada en la Biblia, debe de cumplirse, en el futuro, en el mundo, o planeta Tierra, y en la Creación, entera?
Pues toda esta palabra:
1ª El final, de la existencia, de la muerte cadavérica, humana, en el mundo (Planeta Tierra), anunciada en el libro del Apocalipsis, es decir, el final de la existencia, de los cadáveres humanos, en toda la Creación, entera, por la conversión, de todas las personas vivas, en unos diamantes-personas, habitantes del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.
2ª El rapto-arrebato-abducción, de dos terceras partes, de todos los habitantes del mundo, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, que se debe de producir, justo a la vez, que el Hijo del hombre, concluya su estancia, en el planeta Tierra, anunciado, tanto, por el mismo, Jesucristo (Episodio del Hijo del hombre), como, por s. Pablo, como, en el libro del Apocalipsis.
3ª La resurrección, de absolutamente, todas las personas, muertas, que han habitado, el mundo, en sus diez mil años, de duración temporal, es decir, la conversión, de todos esos cadáveres humanos, en diamantes, de nuevo.
4ª El final del mundo, total, o el vaciamiento total, de toda la presencia humana, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, y por tanto, el éxodo final, de todas las personas, que transitoriamente, habitaban el Cosmos, hacia la Eternidad, o Padre (La nada), y por tanto, el final, del planeta Tierra, el final, de todos los planetas del Cosmos, el final, de todos los cielos nocturnos, el final, del sueño eterno del Reino de los cielos, y el final del Cielo, por ser ya, unos asuntos, que no los piensa, en forma de unas ideas, el pensamiento humano, colectivo, que solo piensa, ya, por tanto, la idea, acerca de la Eternidad, el Padre, sueño humano, con su felicidad máxima, sin argumento alguno, o la nada, nada más.