La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El descenso al infierno.
Absolutamente, todas las personas, solo somos, unos cosmonautas de Dios (Hijos de Dios, e Hijas de Dios), viajeros, libres, por toda la Creación, pero, atascados, transitoriamente, en el mal de esa Creación (Estrellas, en combustión = mal = planeta Tierra = mundo), hasta repartirnos, a ese mal, entre, todas nosotras (A cada persona, su ración de mal, [R ^], correspondiente, siempre, según su capacidad), mediante, nuestras redenciones, o mediante, nuestras santificaciones.
Y por tanto, una persona, cualquiera, desciende, al infierno, cuando, se dedica a sufrir, en el mundo (Planeta Tierra), su correspondiente, ración de mal, [R ^], que, le corresponde, y que, cuando, la sufra, matemáticamente, le dará derecho, a poseer, para siempre, una vida eterna, hecha, de un 100 % de bien, y de un 0 % de mal, es decir, le servirá, para, poder olvidarse, del infierno, para siempre.
Es decir:
[Cualquier persona] + [Un cierto periodo, de tiempo, finito, en el infierno, [T ^]] = [Esa persona, completamente libre, del infierno, para siempre]
Y por tanto, la persona de Jesucristo, descendió al infierno, justo, en el momento preciso, en que, dio comienzo, su pasión, y por tanto:
[[T ^], de Jesucristo, en el infierno] = [La duración temporal de toda la pasión de Jesucristo]
Y Job, lo mismo, que Jesucristo.
Y, s. Pedro, y s. Pablo, lo mismo, que Jesucristo.
Y absolutamente, todas las personas, influenciadas por el mal, de la Creación, lo mismo, que Jesucristo.