La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El destructor, de todo el mal, y el destructor, de la muerte.
Es decir, Jesucristo, sufriente, y Jesucristo, muerto, y resucitado.
¿Por qué, motivo?
Porque, sufriendo, en la cruz, Jesucristo, puso, un punto final, definitivo, a la existencia del mal, convirtiendo, a ese mal, en el bien, de la vida eterna.
Y porque, muriendo, y resucitando, al tercer día, de entre los muertos, Jesucristo, resucitó con Él, a todas las personas, que han muerto, en el Cosmos, por causa, del viaje peligrosísimo, a los confines de la Creación, generado por la estafa de satanás, o pecado original.
Oración personal al Padre eterno:
1º Libra de la muerte cadavérica, a toda aquella persona, que le desagrade, la idea de morirse, sin ninguna enfermedad, de por medio.
2º Y a las personas, que prefieran, la muerte, a la vida eterna, tras unas muertes, muy breves, resucítalas, de nuevo, tras unos breves segundos, de fallecidas, volviendo, por tanto, completamente invisibles, a sus cadáveres.
3º Resucita pues, a todas las personas, muertas, en los últimos diez mil años, en el Cosmos, por causa, del viaje timado, de satanás, volviéndolas, después, a todas ellas, el diamante, de dureza máxima, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.