La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El dilema de Jesucristo.
¿Qué orden, había recibido, Jesucristo, del Padre eterno, hace dos mil años, respecto, de su pasión?
Pues, que, cuando, concluyera, esa pasión, es decir, en el momento, de su “consumado es”, el cuerpo de la persona de Jesucristo, se debía de volver invisible, en esa cruz, y visible, solamente, dentro de un ovni platónico, después de conciliar, la persona de Jesucristo, el sueño eterno, del reino de los cielos, salvando, Jesucristo, de esa manera, su vida, de la muerte cadavérica.
Pero, Jesucristo, pensó, que, si su persona, se volvía invisible, en la cruz, como, le ordenaba el Padre, su persona, después, jamás, podría pasar, a la historia conocida, del mundo, y por tanto, su persona, jamás sería conocida, posteriormente, unos veinte siglos después, y por tanto, Jesucristo, decidió, desobedecer al Padre, morir en la cruz, y resucitar, en el mundo, al tercer día….
Porque, de esa manera, su persona, si que, con toda seguridad, los fariseos, sus enemigos, la harían pasar, a la historia conocida del mundo, y por tanto, su persona, de esa manera, sería conocida, veinte siglos después, en el mundo entero, de una manera, 100 %, segura.
Y además de esa manera, su persona, se haría modelo perfecto, de resurrección, para todas las personas, muertas, en el mundo, y por tanto, su resurrección, al tercer día, significaría, asimismo, las resurrecciones, de todas las personas, muertas, en el mundo, a lo largo, de cien siglos.