La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿El drama de la cruz?
Supongamos, que, una persona, cualquiera, que vive, en el mundo, le pide a Dios, en oración, que le conceda, todo esto:
Padre:
“¡¡¡Quiero dejar de sufrir, para siempre, por toda la eternidad, es decir, no quiero volver a enfermarme, jamás, no quiero volver a trabajar, jamás, no quiero, volver a sentir, en mi persona, ninguna molestia, nunca jamás, es decir, solo quiero conocer, una vida, completamente placentera, para siempre, por los siglos de los siglos, es decir, por toda la eternidad!!!
¿Qué debo de hacer, para lograr mi propósito, si lo quiero conseguir, en el mínimo espacio de tiempo, posible?
Y el Padre, le responde a esa persona: ¡¡¡Déjate crucificar, como, Jesucristo, mi Hijo!!!
Y la persona, le responde, a Dios: “No puedo, con la cruz”
A lo cual, le responde el Padre: “Pues, muy bien, no pasa, nada. No te preocupes. Entonces, en lugar de lograr, tu objetivo, deseado, en unas breves horas, lo puedes lograr, tal vez, en unos años, como, por ejemplo, s. Pablo, o como, Job, por medio, de unos sufrimientos, mucho menos agudos, que los de tu crucifixión, o tal vez, en millones de años, de vida eterna, por medio, de unos sufrimientos, minúsculos, casi insignificantes”.