La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El envanecimiento de S. Pablo.
El Padre eterno, se le apareció a Pablo de Tarso (Un forajido, contratado por los fariseos, para perseguir, y asesinar, después, a los seguidores de Jesucristo), lo descabalgó, por medio de un Carro de fuego, Nube, o nave tetraédrica, lo volvió ciego, y después, le enseñó, o le informó, correctamente, que sería, su salvación, futura, y que sería, su redención, o santificación, futura, las cuales, Pablo de Tarso, las aceptó plenamente, sin problema alguno, después de conocerlas, correctamente, las amó infinitamente, y después, lleno de gozo, se dedicó a enseñar a al mundo, que eran, esa salvaciones, y esas redenciones, y a terminar de santificarse, o a terminar de redimirse, completamente, es decir, a completar, este sufrimiento, [S], que le garantizada, el alcanzar la libertad de Jesucristo, plenamente, es decir, que le garantizaba, el poder viajar, libremente, fuera del mundo, y por toda la Creación entera, sin ninguna cortapisa, y por tanto, que le garantizaba, el poder viajar, hacia la Eternidad, o Padre, y hacerse, una sola cosa con ÉL, completamente vivo, es decir, sin ningún cadáver suyo, de por medio.
[[S], de S. Pablo] = [{Sufrimientos totales de Jesucristo, o sangre derramada por Jesucristo, ya vivo, ya cadáver} – {Todo lo que había sufrido, S. Pablo, previamente, a lo largo de de los ochenta siglos, de existencia, del mundo}] = [Muy pequeño]
Pero como S. Pablo, sabía, que tenía que completar, [S], pero desconocía completamente, la magnitud matemática, de sufrimientos, contenida, en [S], que le quedaba, por completar (Qué solo la conocía Dios), afirmaba, de sí mismo:
“¡¡¡No, no me conviene, el envanecerme, o el gloriarme, por el conocimiento, que me ha sido dado, del Evangelio, o por mis viajes, al Reino de los cielos, completamente vivos (Por medio de la Escalera de Jacob), que me ha regalado, mi Señor Jesús, porque ahora, todavía, tengo que seguir sufriendo calamidades, hasta que termine de completar, enteramente, [S], y por tanto, por ahora, solo me gloriaré, de momento, en mis debilidades o sufrimientos, de cada día, hasta que termine de completar, enteramente, [S], por medio de ellas, y alcance, mi meta final, o mi premio final!!!
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