La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El evangelio, cadavérico.
Es el evangelio, siempre, desobediente a Dios, que predica, la obligada, muerte cadavérica, de todas las personas, es decir, este evangelio, enseña, al mundo, la ausencia de salvación, de Dios, para todas las personas.
Y lógicamente, este evangelio, cadavérico, desobediente a Dios, solo puede perdurar, en el mundo, el mismo tiempo, que perduró, en dicho mundo, la desobediencia de Cristo, al Padre, es decir, los tres días, y tres noches, que perduró, la realización, de la señal del profeta desobediente a Dios, Jonás, por parte, de la persona, de Jesucristo.
Tras los cuales, el evangelio, cadavérico, se tiene, que convertir, de forma obligada, en el evangelio, eterno totalmente obediente a Dios, de unos cosmonautas de Dios (Hijos de Dios, e Hijas de Dios), viajeros, libres, nómadas, eternos, incorruptibles, por todo el cosmos, que tienen, su única casa, permanente, en Dios-Padre.