La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Evangelio, mistérico.
Es el Evangelio, parabólico, y es el Evangelio, que les enseño, Jesucristo, a todas aquellas personas, que no quisieron hacerse, sus discípulos, hace dos mil años.
Es pues, el Evangelio, dedicado, por Jesucristo, a sus enemigos, los fariseos.
Y es un Evangelio, en el cual, no se sabe, que es el bien, y que es el mal, es decir, es un Evangelio, en le que se desconoce, que es la vida en pecado (Mal), que es la vida eterna, de cosmonautas, de Dios (Bien), que es, la salvación de la muerte cadavérica, y que es, la redención sufrida del mal.
Y por tanto, este Evangelio, resulta, totalmente impracticable, por medio de la fe.
Y este Evangelio, no tiene, nada que ver, con el Evangelio, que les enseñó, Jesucristo, a sus discípulos fieles, en el camino, de Emaús, en el cual, les explicó, con palabras, claras, y sencillas, que es el mal, y que es, el bien, es decir, que es, la vida en pecado, del mundo, que es la vida eterna, de cosmonautas, que es, la salvación de la muerte cadavérica, y que es, la redención sufrida del mal.
Y por tanto, como, Jesucristo, sabía perfectamente, que este Evangelio, enseñado, a sus discípulos, en el camino de Emaús, no iba a ser creído, iba a ser, olvidado, y no se iba a transmitir, por tanto, a las generaciones futuras, Jesucristo, les prometió, a sus discípulos: “De cierto, que en el futuro, vendrá el profeta Elías, y restaurará, de nuevo, a todo el Evangelio, no mistérico, y practicable, por medio, de la fe, de los discípulos de Emaús”