La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Evangelio, que no cabrían bibliotecas en el mundo, para poder contenerlo.
Este es el Evangelio, que Jesucristo, les enseñaba, a sus amigos personales, como por ejemplo, San Juan evangelista.
Mientras que, a sus enemigos, Jesucristo, les enseñaba solamente, un evangelio parabólico, totalmente indescifrable, que es precisamente, el único evangelio, que llegó a transmitirse, a las generaciones futuras, hace dos mil años.
Y este, es el evangelio eterno, que la censura establecida por los fariseos, hace dos mil años, destruyó, casi completamente, sin dejar, ningún rastro de él.
Pues bien, este evangelio, es el evangelio eterno, que debía de restaurar, según las palabras proféticas del mismo Jesucristo, el profeta Elías (“Cuerpo”), en el futuro.
Y este evangelio, contiene, una Cosmología perfecta, fundamentada solamente, en el Nombre del Padre, en el Nombre del Hijo, y en el Nombre del Espíritu Santo, que sirve, para aquella la persona, que la llega a conocer, pueda ser, enteramente libre, dentro de toda la Creación, es decir, que le sirve, a la persona que la llega a conocer, para poder dominar enteramente, a toda la Creación, ó sea, que le sirve a aquella persona que la llega a conocer, para poder viajar, libremente, por todos los planetas del Cosmos, el Sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad ó Padre.
Y este evangelio eterno, era anterior, a la creación de la sexualidad humana (Hombre, mujer), es decir, este evangelio eterno, lo conocían ya, las personas asexuadas, provenientes del Padre, que posteriormente, se transmutaron alquímicamente, en hombres y mujeres, desde el mismo inicio de la existencia del Cosmos, en sus mentes, siempre a partir de la existencia previa, anterior, del sueño eterno, también, dentro de sus propias mentes.
Es decir, este evangelio eterno, fue establecido, por primera vez, por las personas asexuadas, cuando, por medio de los siete días, iluminadores, comenzaron a investigar científicamente, el contenido del interior del Cosmos, y por tanto, empezaron a catalogarlo, ó empezaron a ponerle nombres.
Y este evangelio eterno, lo conocían ya, los atlantes, cuando comenzaron a invadir, por primera vez, todos los continentes del planeta Tierra, hace diez mil años.
Y este evangelio eterno, es el que los atlantes-cosmonautas-ángeles, huidos del planeta Tierra (Dioses y diosas), les enseñaron a los atlantes-cosmonautas-ángeles, escondidos en las cuevas y cavernas del planeta Tierra, cuando, por fin, empezaron, estos, a salir, de sus cuevas y sus cavernas, y conformaron, las primeras civilizaciones humanas, que tuvo el mundo (Planeta Tierra).
Es decir, este es, por ejemplo, el evangelio eterno, que conocieron, los babilonios, los egipcios, y los mayas, y todas las demás, primeras civilizaciones, que tuvo el mundo, en sus inicios.
Y Jesucristo, exclamó, hace dos mil años, respecto de este evangelio eterno: “Yo te alabo, Padre, porque has escondido, estas cosas (Es decir, el evangelio eterno), a los sabios y entendidos, y lo has querido revelar, a la gente sencilla”.
Y este evangelio eterno, contenía, a la Piedra filosofal, ó una técnica, que servía, para poder transmutar, cualquier sustancia, en otra sustancia, completamente diferente, que servía, asimismo, para poder curar a todas las enfermedades humanas, y que servía por tanto, para que las personas, pudieran alcanzar, sus inmortalidades, y viajar al Reino de los cielos (País de los muertos, según los egipcios), por medio de las Máquinas del tiempo (Pirámides egipcias).
Y de este evangelio eterno, y de sus bases científicas, se ha derivado posteriormente, todo el estudio posterior, de los cielos nocturnos, ó Astrología (Los signos del Zodiaco).
Y este evangelio eterno, solo finalizará definitivamente, cuando finalice la existencia del Cosmos, dentro de las todas las mentes humanas, es decir, cuando, absolutamente, todas las mentes humanas, concilien, para siempre, el sueño eterno, y por tanto, todo el Cosmos, deje de existir, automáticamente, para siempre.
………………………………