La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El evangelio, revelado.
Es el evangelio, que les enseñó, por ejemplo, Jesucristo a sus discípulos, en el camino de Emaús. Es un evangelio, claro, luminoso, sin ninguna irracionalidad, sin ninguna oscuridad, o sin ningún, misterio, por medio, de cual, se comprende, perfectamente, bien, en que consiste, la existencia, de un Dios, uno, y múltiple, a la vez, que somos, realmente, todas las personas, que es, absolutamente, todo lo que existe, es decir, que es, el Reino de los cielos, que son, los cielos nocturnos, y que es, el cosmos, con sus planetas, y con sus estrellas, en combustión.
Es un evangelio, que narra, la historia de las personas, cosmonautas de Dios, viajeras, libres por toda la Creación, en un principio, por medio, de los carros de fuego, nubes, naves celestiales, y aterrizadas, en el planeta Tierra, o mundo, transitoriamente, desde hace, unos diez mil años, aproximadamente, con sus salvaciones-abducciones, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, con sus redenciones, sufridas, del mal, y con sus resurrecciones, de la muerte cadavérica.