La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El evangelio, sin restaurar, y el evangelio, restaurado.
El evangelio, sin restaurar, es un evangelio, parcialmente destruido, por el mal, y por tanto, es un evangelio, en el cual, el concepto del bien, y el concepto del mal, se encuentran, sumergidos, en tinieblas, y por tanto, los conceptos, de Dios, el reino de los cielos, el cosmos, la vida eterna, de los Hijos, e Hijas de Dios, la salvación, y la redención, se hallan sumergidos, también, asimismo, en tinieblas, y por tanto, toda persona, que lee, este evangelio, sin restaurar, tiene sumergidos, a los conceptos del bien, y a los conceptos del mal, en tinieblas.
En cambio, la persona, que lee, el evangelio restaurado, conoce, perfectamente bien, y por tanto, sin ninguna tiniebla, de por medio, que es, el bien, y que es el mal, y por tanto, para esta persona, los conceptos de Dios, el cielo, el reino de los cielos, la vida eterna, de los Hijos, e Hijas de Dios, la salvación, la redención, los tiene, perfectamente claros, y por tanto, libres de cualquier tiniebla, o tenebrosidad, proveniente, del mundo, o planeta tierra.
En resumidas, cuentas, la persona, que solo conoce, a un evangelio, sin restaurar, no sabe, como practicar, después, dicho evangelio, y en cambio, la persona, que conoce, el evangelio restaurado, no tiene, ningún problema, en la práctica, posterior, de ese evangelio.