La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Evangelio, y la sabiduría del mundo.
Este Evangelio, eterno, o Piedra Filosofal, no proviene, del mundo, es decir, este Evangelio, eterno, o Piedra Filosofal, no proviene, de la sabiduría del mundo, y por tanto, es imposible, de aprender, este Evangelio, o Piedra Filosofal, de algún libro, que se encuentre, en alguna biblioteca del mundo.
Este Evangelio, o Piedra Filosofal, proviene, pues, de la sabiduría, existente, solamente, en los sueños, completamente lógicos, o completamente racionales, de todos los bebés, recién nacidos, y por tanto, este Evangelio, o Piedra Filosofal, es muy poco sabio, es muy poco docto, es muy poco académico, es decir, es un inculto total, respecto, a lo que se entiende, en el mundo, como sabiduría, erudición, etc.
Mientras la sabiduría del mundo, consiste, en los conocimientos, adquiridos, por unos cosmonautas de Dios, en sus vidas perdidas, o extraviadas, transitoriamente, dentro del mal, del planeta Tierra, que les ha conducido, directamente, a tal locura, que ya no saben, quienes, son, y que por tanto, ya no saben, de donde provienen, y a donde van, la sabiduría del Evangelio, por el contrario, es la cordura, de esos mismos cosmonautas, que les hace, abandonar el mundo, para siempre, y alcanzar, por tanto, sus vidas eternas, naturales, viajeras, libres, por toda la Creación, y por tanto, la sabiduría del Evangelio, es precisamente, el final, o el acabamiento, de toda la sabiduría del mundo, para siempre.