La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El fantasma de una persona difunta.
¿Por qué, no lo podemos ver, con los ojos físicos, las personas?
¡¡¡Pues, porque, el fantasma, de esa persona, difunta, pertenece ya, exclusivamente, al argumento, de toda la vida onírica, de las personas, y ese argumento, de la vida onírica humana, es algo, que es imposible, que lo puedan observar, jamás, los ojos físicos, de las personas!!!
Y por tanto, a los fantasmas de las personas, difuntas, solo es posible, el observarlos, mientras, las personas, dormimos, y nunca, mientras estamos, despiertas, las personas.
Si acaso, las personas, al observar, con los ojos físicos, al fantasma de una persona, difunta, solo observaríamos, a un cierto mineral, sin más, que si no lo sabemos identificar, a ese mineral, que observamos, con nuestros ojos físicos, con el argumento, de un sueño, sin vigilia alguna, jamás, se nos ocurriría, el pensar, que ese mineral, es, o puede ser, el fantasma, de esa persona difunta, es decir, que ese mineral, es, en realidad, el argumento, de un sueño humano, sin vigilia alguna, que es donde vive, realmente, el fantasma, o Espíritu, de esa persona difunta.