La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El final de una nación.
Es la conciliación, instantánea, del sueño eterno, plenamente feliz, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, por parte, de todas las personas, que habitan, esa nación (Ya vivas, ya muertas, y resucitadas) en los Carros de fuego, Nubes, o pirámides voladoras, buscando incansables, a sus durezas, máximas ({Implosión} – {Explosión} =…(0)).
Y por tanto, esa nación, después de haberse producido su final, de forma instantánea, se queda, completamente vaciada, de toda presencia humana, ya viva, ya cadavérica, y por tanto, después de producirse, su final, esa nación, solo es habitada, por sus inquilinos naturales, los feroces dinosaurios.
Esto le sucedió, por ejemplo, a la nación maya, hace unos siglos, pero, como, esta nación maya, iba a ser habitada, por otras personas, posteriormente, sus inquilinos naturales, los dinosaurios feroces, permanecieron, invisibles, todavía.
¿Y que personas, tiene poder, para que una nación, finalice, instantáneamente?
¡¡¡Pues, todas las oraciones, de todas aquellas personas, que aman, al Dios verdadero, es decir, todas aquellas personas, que aman, a sus salvaciones, de las muertes cadavéricas, y se dedican, a terminar de cumplir, sus redenciones sufridas!!!