La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El fuego purificador.
¿Qué es, eso?
¿Acaso es, una mal, enfermedad, o sufrimiento, que hace, más buenas, moralmente hablando, a todas las personas, que viven en el mundo, para después, vivir dentro de ese mundo, más correctamente, o más justamente?
¡¡¡Pues no, de ningún modo!!!
Pues todo fuego, mal, enfermedad, sufrimiento, o muerte, solo sirven, para generar, infelicidad, en las personas, y nunca, nunca, nunca, felicidad o bien.
Entonces,…¿Por qué motivo, la Biblia, a veces, al fuego, mal, sufrimiento, o enfermedad, les da un carácter purificador, de la vida humana?
Pues, por todos estos motivos:
1º Todas las personas, que vivimos, en el Cosmos, actualmente, vivimos en ese Cosmos, porque estamos todas, sumergidas, en un viaje cósmico, engañado, y muy peligroso, realizado, por medio de los fuegos internos, de los Carros de fuego, Nubes, del Dios Trinidad, entre la solidez extrema, del Reino de los cielos, y la blandura extrema, del planeta Tierra.
2º Y este viaje, peligrosísimo, al estar basado, en el fuego interno, de los Carros de fuego, o Nubes, del Dios Trinidad, contiene, una cierta cantidad de mal, o sufrimiento, muy grande, para todas las personas viajeras, totalmente inevitable, que los Carros de fuego, o Nubes, lo llevan repartiendo, a partes iguales, entre todos sus diamantes, o entre las vidas oníricas, de todas las personas viajeras, desde hace diez mil años, para que cuando terminen de completar, esta repartición equitativa del fuego, o mal, puedan iniciar, felizmente, el viaje de vuela a su lugar de origen (El sueño eterno del Reino de los cielos), con todas las personas viajeras, a bordo, sanas y salvas (Incluidas las fallecidas, lamentablemente, en el viaje).
3º Y por tanto, la persona viajera, que se alimenta, con su correspondiente, ración de fuego, mal, o sufrimiento, [R], se hace justa, para poderse salir, de ese viaje desgraciado, y conquistar, por tanto, de esa manera, su felicidad absoluta, eterna, o para siempre, dentro de la Creación, es decir, su libertad total de movimientos, dentro de toda la Creación (Libertad de Cristo).
4º Y por tanto, sucede que:
[Fuego, mal, o sufrimiento] + [Una cierta cantidad finita, de ese fuego, mal o sufrimiento, matemáticamente igual, para todas las personas] = [Purificaciones definitivas, y eternas, de todas las vidas humanas, viajeras, del fuego, mal, o sufrimiento, completamente justas]
……………………………………..