La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El futuro glorioso, de todos los habitantes del mundo.
¿Cuál será?
Pues, una vez, que abandonen, definitivamente, todas las personas, el interior del planeta Tierra, mundo o mal (Fin del mundo), después de esto, podrán viajar, esas personas, libremente, gracias a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, por cualquier exterior, de cualquier planeta del Cosmos, el Sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad (Libertad gloriosa, de los hijos, e hijas, de Dios), para siempre, o de una forma, sin ningún final…
Y por tanto, esas personas, se podrán hacer, una sola cosa con, el Padre, o la Eternidad, cuantas veces, así lo deseen.
Podrán elegir, libremente, esas personas, desde entonces, entre vivir, sus eternas, niñeces, sus eternas adolescencias, y sus eternas juventudes, cerca del Reino de los cielos, es decir, que cualquier persona, podrá elegir, libremente, entre ser un bebé, ser un un niño, ser un adolescente, y ser un joven, de menos de dieciocho años.
Y todas las personas, poseerán, unas sexualidades, sin defecto alguno, es decir, sin tara alguna, perennes, o sea, sin menopausias e impotencias, ningunas, y además, elegidas, de una forma, completamente libre, es decir, que aquella persona, que desee, ser un hombre, será un hombre, después de hacerse, Eternidad o Padre, y que aquella persona, que desee, el ser una mujer, será una mujer, después de hacerse, Eternidad o Padre.
Jamás las personas, volverán a tener, ni hambre de alimentos, ni sed de agua, es decir, ninguna persona, volverá a sufrir, ninguna enfermedad, ni ningún envejecimiento, superior, a los dieciocho años, jamás.
Y la única prohibición, que el Padre eterno, les hará a todas las personas (Hombres y mujeres), será, el habitar, de nuevo, dentro de un planeta, semejante, al planeta Tierra.