La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El grado de complejidad de una ciencia.
Es inversamente proporcional, a la precisión, que posee, esa ciencia, es decir, una ciencia, muy precisa, es una ciencia, muy simple, y en cambio, una ciencia, muy poco precisa, es una ciencia, muy compleja.
Si la verdadera ciencia, es el estudio, de todas, y de cada una, de las ideas, pensadas, por la inteligencia humana (Suma de todas las inteligencias, de todas las personas), en cada momento, ya sean, esas ideas, unas ideas positivas, unas ideas neutras, y unas ideas negativas, es decir, si se admite, que la verdadera ciencia, es el estudio, de la felicidad humana, máxima, expresadas, ya sea, en un 100 %, ya sea, en un porcentaje inferior, a ese 100 %, pues entonces, la complejidad de la ciencia, viene dada, por esta fórmula matemática, sencilla:
[Complejidad de la ciencia] = [100 – {X (%) de felicidad, que estudia esa ciencia]]
Y por tanto, el estudio de la vida onírica humana, o vida humana, mineralizada, posee, un grado de complejidad, muy pequeño.
Y por tanto, el estudio de la vigilia humana, cósmica, o vida humana, animalizada, posee, el máximo grado de complejidad, que puede poseer, la ciencia.