La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El grado de felicidad de un sueño.
El grado de felicidad, del sueño de una persona, potencialmente, puede oscilar, entre un mínimo, y el infinito, siempre, según el grado de dormición, o siempre, según el grado de solidificación, que posea, esa persona.
[Un sueño humano, infinitamente feliz] = [Un sueño, humano, 100 % dormido, o 100 % solidificado] = [Inteligencia sin contenido alguno] = Nombre del Padre] = Eternidad
[Un sueño humano, en forma de pesadilla] = [Un sueño humano, mínimamente dormido, o el sueño humano, menos endurecido, posible]
Pues bien, cuando el grado de dormición, de una persona cualquiera (Ayudada por el Tetraedro regular, del Carro de fuego, Nube, o nave tetraédrica, buscando incansable, a su geometría perfecta), empieza a adoptar, unos porcentajes, superiores ya, al 40 %, en adelante, es decir, cuando la felicidad del argumento del sueño, de esa persona, empieza a ser, muy grande, acercándose al infinito (es decir, todas las emociones negativas de esa persona, se vuelven, cada vez, más positivas), entonces sucede, que absolutamente, todos los órganos internos, de esa persona, se empiezan a dormir, también, y por tanto, todos esos órganos internos, de esa persona, empiezan a desaparecer, completamente, del interior de esa persona, es decir, ocurre, por ejemplo, que el corazón de esa persona, tiende a pararse, hasta terminar de pararse completamente, los pulmones de esa persona, dejan de respirar, y por tanto, esa persona, tiende, toda ella, a convertirse, en una piedra preciosa, diamantina, de una gran dureza (Gran (%) de Carbono), del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad (Leer el libro del Apocalipsis: “La Jerusalén celeste”)).
Y también, el proceso contrario, es decir, cuando una piedra preciosa diamantina, humana, del Reino de los cielos, empieza a despertar, progresivamente, a su vigilia terrestre, poco a poco, sus emociones muy positivas, iniciales, se vuelven, cada vez más, negativas, el diamante de esa persona, empieza progresivamente, a ser, cada vez, más blando, y por tanto, esa persona, tiende a adquirir, un cuerpo físico, con corazón latente, unos pulmones respirando, y unos órganos internos, cada vez, más despiertos, hasta que esa persona, visiona en su inteligencia, el planeta Tierra.
Y si esa persona, habitante del planeta Tierra, tiende a despertar, más y más, todavía, sus órganos internos, tienden a enfermar, de muchas enfermedades, como, por ejemplo, infartos, cánceres, etc., etc. ,….
Enfermedades, que lógicamente, se deben de curar, por medio de unas dormiciones profundas, de esa persona….
Y por último, si esos órganos internos, de esa persona, enfermos, no se curan o no se duermen, debidamente, tienden, por último, a morir, y a convertirse, todos ellos, en un cadáver humano.
Y si a ese cadáver humano, se le induce, de nuevo, un sueño, muy dormido, ese cadáver, tiende convertirse, de nuevo, en una persona, completamente viva, o en una una persona, resucitada.