La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El grado de desunión de una persona.
Una persona, cualquiera, es:
Persona = [{Fuerza de unión} – {Fuerza de desunión} – {Desfase, o competición establecida, entre, la fuerza de unión, y la fuerza desunión, comprendo, entre (0), y (0, 7), aproximadamente} = [0]] = [[Un cierta tendencia a la unión] – [Una cierta tendencia a la desunión] – [Una cierta competición, entre ambas tendencias, opuestas, entre sí] = [0]] = [[UN]- [DN] – [DE] = [0]]
Y por tanto, cualquier persona, está configurada, por un cierto grado de tendencia a desunirse, [DN], o convertirse, en un cadáver, que es, directamente proporcional, al desfase, que posee, esa persona.
Si esa tendencia a desunirse, que posee, una persona, supera, un cierto límite, esa persona, se muere, convirtiéndose, por tanto, en un cadáver.
Y si esa tendencia a desunirse, que posee, una persona, es inferior, a ese límite, mortal, pues entonces, esa persona, bien, sufre, una cierta enfermedad (Tendencia a desunirse, muy grande), o bien, goza de una buena salud (Tendencia a desunirse, muy pequeña).
Muerte = [[DN] = {0, 7}]
Enfermedad = [{0, 5} < [DN] < {0, 7}]
Salud = [{0} < [DN] < {0, 5}]
Vida eterna = [[DN] = {0}]
Y si la tendencia a desunirse, que posee, una persona, es completamente nula, pues entonces, esa persona, posee, una vida eterna, o una vida mineral (Sueño, sin vigilia).
¿Y como le podemos incrementar, a una persona, su tendencia, hacia la unión?
Pues, cobijando, a esa persona, dentro de la influencia, de unas fuerzas de unión, asociadas, por ejemplo, a los minerales, las pirámides, los metales, o los vegetales.
¿Y la tendencia a la desunión?
Pues, cobijando, a esa persona, dentro de las fuerzas de desunión, asociadas, por ejemplo, al fuego, los gases, los cadáveres, los excrementos, los animales de muy corta vida, etc.