La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Hijo del hombre.
Jesucristo, como sabía perfectamente, que la Verdad, poco después de su partida, del mundo, o planeta Tierra, tras resucitar, de entre los muertos, la iban a destruir, completamente, sus enemigos, los fariseos, profetizó hace dos mil años, a sus apóstoles, que en el futuro, el profeta Elías, restauraría, de nuevo, esa Verdad, o ese, Evangelio eterno.
Y les dijo también, a sus discípulos, que allí, donde existiera, un “cuerpo” (O persona, revestida, aparentemente, de una vida placentera, o delicada), o una persona obesa, allí estaría, el profeta Elías, restaurando, de nuevo, la Verdad, o el Evangelio eterno, y allí estarían también, los “buitres”, es decir, allí, estarían, también, los enemigos del Hijo del hombre, redimiendo, siempre, al Hijo del hombre, del mal.
Y esta redención del mal, del Hijo del hombre, por parte de sus enemigos (“buitres”), está también, descrita, en el Salmo 91, con gran precisión.
Y el Hijo del hombre, es decir, el profeta Elías, o “cuerpo”, anunciaría también, las señales milagrosas, en el sol, la luna y los cielos nocturnos, el segundo diluvio universal, que es la enseñanza, masiva, de la Verdad o el Evangelio eterno, a todas las naciones del mundo, en una lluvia, interminable, que debe de durar, hasta el mismo fin del mundo, la gran tribulación, o la gran persecución, redentora o santificadora, por parte de ciertos habitantes del mundo (Los buitres), de la Verdad o el Evangelio eterno, y sus discípulos, una gran tribulación, que por cierto, con muchos sufrimientos, pero, carente total, de cadáveres humanos, según el mismo, Jesucristo.
Y también, la huida del planeta Tierra., o mundo, hacia una vida eterna de cosmonautas, tripulantes de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetra édricos, de uno de cada dos ancianos, y de una de cada dos ancianas, de todas las naciones del mundo, que es propiamente dicho, todo el argumento del libro del Apocalipsis, describiendo, la destrucción de todas las naciones del mundo, por parte del Hijo del hombre, descrita también, en los salmos, 118-119, que es también, propiamente, absolutamente, todo el fin del mundo, completo.
Es decir:
[Habitantes de una nación, convertidos, en cosmonautas del Dios Trinidad, todos ellos, mediante sus arrebatamientos o invisibilidades, en el mundo] = [¡¡¡Nación, destruida, por parte, del Hijo del hombre, descrita, en los salmos, 118-119, sencillamente, por dejarla, completamente vacía, de habitantes, que la sigan, manteniendo en pie] = [El fin del mundo, ha alcanzado, a esa nación]
Y este Hijo del hombre (El profeta Elías), debe también, ser salvado, es decir, debe de convertirse, en un cosmonauta del Dios Trinidad, mediante su invisibilidad en el mundo (Final del salmo 91), después de sufrir mucho (Su redención), y ser tenido, en nada, en el mundo, pero,…
¡¡¡Para volver, de nuevo, a su casa terrena, al poco tiempo, una vez rejuvenecido, en los Carros de fuego!!!
¡¡¡Y así, el Hijo del hombre, es decir, el profeta Elías, es decir, el “cuerpo”, o la persona obesa, debe de estar yendo, y viniendo, entre su casa terrena, y los Carros de fuego, y los Carros de fuego, y su casa terrena, muchas veces, es decir, durante muchos años, hasta la terminación completa, del mismo fin del mundo (Todos los habitantes del mundo, convertidos, en cosmonautas del Dios Trinidad)!!!
[Venida de la Verdad, o el Evangelio eterno, al mundo] = [Venida de Jesucristo al mundo, hace dos mil años] = [Venida del profeta Elías, al mundo, después de dos mil años] = [Venida del Hijo del hombre, al mundo]
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