La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Hijo del hombre, y el fin del mundo.
¿Que funciones, cumple, en el mundo, el Hijo del hombre, según, Jesucristo?
Pues, estas dos:
1ª Restaurar, en el mundo, el Evangelio eterno, que enseñó, Jesucristo, en el camino, de Emaús, a sus discípulos, y que los fariseos, del siglo I, destruyeron, por completo, y por tanto, no fue posible, su trasmisión, a lo largo de los siglos.
2ª Anunciar al mundo entero, su finalización, mediante, su redención, matemática total, o santificación, completa, es decir, anunciar, a los habitantes del mundo, sus huidas, completamente vivas, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y por tanto, anunciar, a todos los habitantes, sus conversiones futuras, en unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, e inmortales, por toda la Creación, completamente liberados, de todo mal.
Y por tanto, aunque, el Hijo del hombre, se marche, transitoriamente, del mundo, a un carro de fuego, después de eso, ese Hijo del hombre, debe de estar, yendo, y viniendo, de continuo, entre el carro de fuego, y su casa, y su casa, y el carro de fuego, terrena, hasta, que se produzca, el completo fin del mundo, de forma definitiva.