La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Hijo del hombre, y los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
El Hijo del hombre (Profeta Elías, o “cuerpo”), como explicó, Jesucristo, hace dos mil años, al final de su estancia en el mundo, y como millones de personas, más, de todas las naciones del mundo, debe de ser raptado-abducido-salvado, por Dios, completamente vivo (Y a la vez, que sus familiares), al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, después de ser tenido, en nada, en el mundo, librando, por tanto, de esa manera, su vida, de una muerte terrena, segura.
Pero, esta huida del mundo, del Hijo del hombre, no debe de ser, una huida definitiva, del mundo, sino que, al cabo, de un cierto tiempo, el Hijo del hombre, debe de volver, de nuevo, al mundo, es decir, el Hijo del hombre, debe de ser abducido, de nuevo, desde el Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, a su casa terrena, en el mundo (Planeta Tierra),…
Y después, de esto, el Hijo del hombre, debe de alternar, sucesivamente, una semana de estancia, en su casa terrena, con otra semana, de estancia, en el Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, hasta que, termine de completar, matemáticamente, el 100 % de su redención, o santificación, que debe de coincidir, también, plenamente, con el final definitivo, de todo el mundo.
Y cada vez, que el Hijo del hombre, regrese, a su casa terrena, en el mundo, desde el Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, debe de ir acompañado, de unas personas diferentes.