La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El lema de S. Pablo.
Es también, el lema del Evangelio eterno.
Y consiste, en decirle sí, al sufrimiento, personal, hasta terminar de completar, matemáticamente, el 100 %, de la redención (Beber toda la sangre de Jesucristo), pero, decirle, al mismo tiempo, un no total, a la muerte, cadavérica.
Y por ese motivo, decía, S. Pablo, estamos siempre, apurados, pero no desesperados, perseguidos, pero no desamparados, es decir, sufriendo siempre, por múltiples causas, nuestras redenciones o santificaciones, personales, pero, nunca, nunca, nunca, entregados a la muerte.
Y por este motivo, S, Pablo, sufrió, es decir, se santificó, pero, al final de su estancia en el mundo, fue salvado por Dios, es decir, fue librado de la boca del león (Como decía él, mismo), al ser, raptado o abducido, por Dios, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, volviéndose, un cosmonauta del Dios Trinidad, viajero, libre, e inmortal, por toda la Creación, con su casa permanente, en la Eternidad, o Padre.