La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El libre, albedrío, humano.
Absolutamente, todo lo que existe, con contenido, es solamente, pensamiento, humano, único, totalmente imaginario, respecto, de la materia-espacio, más, o menos, feliz.
Ejemplos:
Planeta Marte = Pensamiento humano, con un cierto, grado, de felicidad.
Planeta Tierra = Pensamiento humano, con otro cierto, grado de felicidad.
La Luna = Lo mismo.
Planeta Ummo = Lo mismo
Una persona, moribunda = Lo mismo.
Un cadáver humano = Lo mismo
Una persona, completamente sana = Lo mismo.
Una ciudad del planeta Tierra = Lo mismo.
Otra ciudad del planeta Tierra = lo mismo.
Dios = Pensamiento humano, plenamente feliz.
[Sueño eterno, del Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad] = [Pensamiento humano, muy feliz].
[Cualquier paisaje cósmico] = [Un pensamiento, humano, poseedor de un cierto grado, de felicidad].
[Cualquier, otro paisaje cósmico] = [Otro cierto grado, de felicidad, para el pensamiento, humano].
Etc., etc., etc.
Y por tanto, si logramos, controlar, debidamente, el que, dicho, pensamiento humano, varíe, su grado, de felicidad, entre su máxima, expresión, y su mínima, expresión, ya sea, por medio, de la fuerza, capaz, de volverlo, más feliz (Sueño, solidez, implosión), o ya sea, por medio, de la fuerza, capaz, de hacerlo, mínimamente, feliz (Gases, Fuego, explosión), habremos logrado, conseguir, al mismo, tiempo, que el pensamiento, humano, alcance, su libre, albedrío, deseado.
Y con este hecho, habremos logrado, asimismo, también, de paso, el curar, a todas las enfermedades humanas, el resucitar, a los muertos, y el viajar, libremente, por todos los exteriores, de todos los planetas, del cosmos, pero, siempre, sin salirnos, jamás, de nuestro pensamiento, es decir, siempre, dentro, de nuestro propio, pensamiento, único, totalmente imaginario, respecto, de la materia-espacio, y más, o menos, feliz.
Es decir:
[Libre albedrío, de una persona, cualquiera] = [Libre albedrío, de Dios] = [Omnipotencia de Dios]