La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El mito de la caverna.
El “mito de la caverna”, es una obra literaria, histórica, escrita por Platón, el historiador, y filósofo griego.
En esta obra literaria, histórica, escrita por Platón, se narra, a las vidas desgraciadas, de los pobres, cosmonautas atlantes, huidos de la guerra civil, escondiéndose, en las cuevas y cavernas, del planeta Tierra, y perdiendo posteriormente, sus juicios, lamentablemente, y completamente, en esos interiores, de las cuevas y cavernas, del planeta Tierra, hasta el punto, de olvidarse, por completo, estos pobres atlantes, de que, hasta hacía muy poco, se habían dedicado, solamente, a viajar, libremente, por toda la Creación, por medio de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis, en forma de pirámides.
Todas las pinturas rupestres, encontradas en las cuevas del planeta Tierra (Como por ejemplo, la cueva de Altamira), fueron realizadas, por estos cosmonautas, atlantes, mientras enloquecían, y por tanto, mientras se olvidaban, completamente, de sus pasados viajeros, y libres, e inmortales, por toda la Creación.
Y en este “mito de la caverna”, se narra, como los atlantes, huidos de la guerra civil, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis, en forma de pirámides, horrorizados, por las locuras, de sus pobres hermanos, escondidos en esas cuevas, se dedicaron, desde entonces, con una paciencia infinita, y un amor infinito, a intentar sacarlos de esas cuevas, primeramente, curarles, su locura, después, y por último, devolverles, de nuevo, a sus condiciones naturales, de ser, unos cosmonautas, libres, viajeros, e inmortales, por toda la Creación, es decir, se dedicaron, después, a buscar siempre, las salvaciones, y las redenciones justas, del mal, de sus pobres y desgraciados hermanos, enloquecidos por el interior tenebroso, del planeta Tierra (¡¡¡Evangelización de los habitantes del mundo!!!).
Y como estos, pobres atlantes, enloquecidos, por las cuevas, y cavernas, y a causa de sus locuras, ya no recordaban, a sus hermanos, viajeros, libres e inmortales, dentro de toda la Creación, en lugar de reconocerles, como tales, cuando se presentaron, ante ellos, en las entradas de sus cuevas, los comenzaron a llamar, sus “dioses”, y sus “diosas”, benefactores.
Y estos atlantes, enloquecidos, por las cuevas del planeta Tierra, fueron los únicos ancestros, de todos los habitantes humanos, que ha tenido el mundo, en sus diez mil años, de duración temporal.
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