La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El mundo, y la novedad del Evangelio.
La vida del mundo, es una vida maligna, o llena de mal, para las personas, y por tanto, toda cosa nueva, que conoce, esa vida del mundo, lo tiende a considerar, como una cosa mala, para él.
Pues, bien, Jesucristo, hace dos mil años, trajo, una novedad para el mundo, que era, su salvación de la muerte cadavérica, y su redención sufrida del mal, es decir, una novedad, que consistía, en la conversión de todas las personas, que vivían en él, en unos cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación….
¿Y que hizo el mundo, con esta novedad, de Jesucristo?
Pues, que la rechazó, totalmente, hace dos mil años, y por tanto, pasó, al olvido general, de todos, dicha novedad, y por tanto, solo se transmitió, a las generaciones futuras del mundo, un Evangelio, carente total, de la novedad principal, que había traído, Jesucristo, al mundo.
Y por tanto, durante veinte siglos, ha sucedido, en el mundo, que se ha conocido, a un Evangelio, y a un Jesucristo, pero, sin conocer, la novedad principal, que trajo, Jesucristo, al mundo, es decir, se ha conocido, a un Evangelio, sin su salvación y sin su redención del mal…
Y por tanto, Jesucristo, les prometió, a sus discípulos fieles: “En el futuro, el profeta Elías, restaurará en el mundo, de nuevo, la novedad, que Yo, he tratado de enseñarle, pero que, ese mundo, no la ha querido aceptar, ahora, y por tanto, que el mundo, se ha quedado, sin llegarla a conocer, verdaderamente, y que no es otra, que la conversión, de todos sus habitantes humanos, en unos cosmonautas, del Dios Trinidad, viajeros, libres, e inmortales, por toda la Creación”