La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El odio a los ovnis.
Es una extensión, del odio, que las personas, le tienen, a la adversidad infinita, del interior tenebroso, del planeta tierra, es decir, las personas, pueden odiar a los ovnis, potencialmente, por una extensión del odio, que, le tienen, esas personas, a la adversidad infinita, del interior tenebroso, del planeta tierra.
Y el odio, a los ovnis, conlleva, en sí mismo, el odio, a la vida humana, eterna, o vida inmortal, humana.
Es decir, las personas, que odian a los ovnis, aman, con todas sus fuerzas, a la existencia de la muerte, cadavérica humana.
Sin los ovnis, por tanto, jamás, hubiera podido existir, la salvación cristiana, o la salvación evangélica.
Si nuestros ovnis, no nos hubieran estado, esperando, siempre, a las personas, desde hace diez mil años, no hubieran sido posibles, jamás, por tanto, por ejemplo, la salvación de Enoc, la salvación del profeta Elías, la salvación de Jesucristo, resucitado, la salvación de la v. María, etc., etc., etc.
Y por tanto, si los ovnis, no hubieran existido, jamás, las personas, arrebatadas a los ovnis, en el triángulo, de las Bermudas, tampoco, hubieran existido, y por tanto, el destino final, de todas esas personas, arrebatadas, hubieran sido, los cementerios del mundo, de una manera, completamente segura.
El odio, a los ovnis, por tanto, es una extensión del odio, que le tienen, algunas personas, al Dios, verdadero, y es, por tanto, el amor, de esas personas, a los ídolos del mundo.