La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El origen ó el principio del Cosmos.
En un principio, existía solamente, la Inteligencia sin contenido alguno, Padre, Eternidad, que no tuvo ninguna causa que la originara, y que tampoco tendrá, ninguna causa que la finalice (¡¡¡Por carecer totalmente de argumento interno!!!), y que en forma de una felicidad infinita, contenía en sí misma, a absolutamente todas las personas.
Pues bien, esta felicidad infinita divina-humana, en forma de Padre, Eternidad, ó Inteligencia sin contenido alguno, también podía adoptar, la forma de Hijo, Cielo, ó combinaciones lineales infinitas, de infinitos amores, paces, bellezas y libertades, por medio del Espíritu Santo.
{Nombre del Padre} = {Nombre del Hijo} = {Nombre del Espíritu Santo}
…………..
Hasta que un momento dado, comenzó la actual Creación, que no es otra cosa, que una diferenciación parcial, establecida, entre la felicidad infinita, en forma de Inteligencia sin contenido alguno ó Padre (Nombre del Padre), y la felicidad humana infinita, en forma del Hijo, ó combinaciones infinitas, de infinitos amores, paces, bellezas y libertades (Nombre del Hijo), en forma de un grandísimo número de emociones ó pensamientos (Niveles discretos de felicidad), ó Nombres del Espíritu Santo, diferentes:
{Nombre del Padre} + {Nombre del Hijo} + {Nombre del Espíritu Santo} = [0] = {Nombre del Padre} ↔ Creación ó Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la Nada.
Y en esta Creación, ó Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la Nada, las personas, podíamos dejar de ser, Inteligencia sin contenido alguno, Padre, Eternidad, siempre transitoriamente, y adquirir, unas personalidades que poseían unas felicidades finitas, en forma de un Sueño maravilloso, hecho solamente, de amor, paz, belleza y libertad, que siempre se podía tornar, de nuevo, en Inteligencia sin contenido alguno, al libre albedrío humano.
Pues bien, cuando las personas (Hijos primigenios del Dios Trinidad asexuados), visionaron por primera vez, a ese Sueño eterno maravilloso, desde el punto de vista íntimo, de una felicidad mínima (Vigilia), dentro de sus propios cerebros, exclusivamente, empezó a existir, por primera vez, un Cosmos, hecho de estrellas en combustión, planetas, vegetales, animales, Ovnis diamantinos ó Nubes, partículas elementales, moléculas químicas, cielos nocturnos, distancias, tamaños, dimensiones, etc., etc.,
Y sucedía, que todos los objetos físicos del Cosmos, que definían esos cerebros humanos, estaban definidos previamente, por medio de una orden hipnótica, dada en el Sueño eterno maravilloso, de manera, que si se le ordenaba previamente, a un cerebro humano cualquiera, que visionara a un Cosmos, de una determinada manera (Unos determinados vegetales, ó unos determinados animales), esa persona después, en su vigilia correspondiente, visionaba a ese Cosmos determinado, tal y como se le había ordenado, en dicha orden hipnótica, previa...
Y de esta manera, por tanto, comenzaron a existir, por primera vez, dentro de las mentes humanas, en forma de nombres concretos, los Ovnis diamantinos ó Nubes, los cielos nocturnos, las estrellas en combustión, los planetas, los vegetales, las distancias espaciales, los tamaños espaciales, las dimensiones espaciales, las partículas elementales, las moléculas químicas, etc., etc., todo esto, ocurrido en sucesivas vigilias, alternadas con la conciliación del Sueño eterno, por parte de los Hijos del Dios Trinidad, primigenios y asexuados, es decir, en sucesivos días, iluminados por las estrellas en combustión, vividas, por los Hijos primigenios del Dios Trinidad asexuados,....
Hasta que en una de esas iluminaciones, días, ó vigilias, esos Hijos del Dios Trinidad, asexuados, se transmutaron, en Hombres y Mujeres, es decir, se comenzaron a transmutar, en unos seres sexuados, hechos a imagen y semejanza del Dios Trinidad, es decir, hechos a imagen y semejanza, de los Hijos del Dios Trinidad, asexuados,...
Y estos Hombres y estas Mujeres, habitaron ese Cosmos, dominándolo completamente, y teniendo como única base de operaciones, el Sueño eterno, por medio de los Ovnis diamantinos ó Nubes, durante una eternidad de años terrestres, sin que surgiera ningún problema añadido, por esta causa.