La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El origen, la historia, y el final, de la Arquitectura.
El origen, de la Arquitectura, hay que buscarlo, en los ovnis platónicos, por medio, de los cuales, viajamos, libremente, todas las personas, por todo el cosmos, durante, una eternidad, hasta que, hace unos diez mil años, las personas, aterrizamos, en los interiores, de unos pocos, planetas del cosmos, entre ellos, el planeta tierra.
Y después, comienza realmente, la historia de la Arquitectura, en el mundo, o planeta tierra, con las salidas, de nuestros ancestros, los cosmonautas atlantes, de las cuevas y cavernas, del planeta tierra, y sus asentamientos, al lado, de los grandes ríos, del planeta tierra, por medio, de las construcciones megalíticas, realizadas, gracias a las grúas, de los ovnis, y por medio, de las construcciones, de unas grandes pirámides, semejantes, a nuestros ovnis, originales, que, los cosmonautas atlantes, no enloquecidos, por el planeta tierra, les construyeron, a los cosmonautas atlantes, enloquecidos, por el planeta tierra, gracias, a los ovnis, transportadores, de grandes piedras.
Y la historia, de la Arquitectura, a lo largo, de los seis mil años (Aproximadamente), posteriores, a las pirámides, de estancia humana, en el planeta tierra, se caracteriza, por una pérdida progresiva, de la simetría de los edificios, construidos, en el mundo, respecto, de las pirámides originales, y por tanto, por una pérdida, progresiva, del carácter medicinal, original, de la Arquitectura, hecha, por las personas, en el planeta tierra.
Y lógicamente, con el final de la estancia humana, en el planeta tierra, la Arquitectura, volverá, de nuevo a sus orígenes, que, no son otros, que los ovnis platónicos, viajeros, libres, por todo el cosmos.
Le pido a Dios, que haga, muchas, señales milagrosas, en el sol, la luna, y los cielos nocturnos.