La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El pensamiento humano, y el espacio.
Todos los conceptos espaciales, solo son, en realidad, unas ideas, más, o menos, felices, del pensamiento humano, totalmente imaginario, respecto, de la materia-espacio, es decir, todas las ideas espaciales, solo son, en realidad, unos porcentajes, muy pequeños, de la felicidad humana, plena, nada más.
Unas ideas, que, si las personas, cerramos, nuestros ojos, físicos, dejan de producirse, por completo, en nuestro pensamiento, hecho solamente, de felicidad, de una felicidad, plena, eterna, que es imposible, el que desaparezca, o deje de existir, nunca, jamás.
Si todas las personas, nos volviéramos, ciegas, para siempre, entonces ocurriría, que absolutamente, todas las ideas espaciales, de nuestros pensamientos, dejarían de existir, para siempre, y sin embargo, nuestra felicidad, más, o menos, grande, permanecería, o perduraría, para siempre, sin dejar de existir, nunca, jamás.
Es decir, que mientras la felicidad humana, plena, es eterna, la existencia, de unos ciertos porcentajes, muy pequeños, de esa misma, felicidad, plena, es algo, muy transitorio, o fugaz, que por tanto, pueden dejar de existir, para siempre, perfectamente, y sin problema alguno.
Y por tanto, es una aberración total, el situar, a la felicidad humana, plena, en un cierto lugar del espacio, o el asociarla, a la existencia, de una cierta materia física, es decir, es completamente aberrante, el afirmar, que las personas, pensamos, por medio, de unos sesos, o pensamos, por medio, de unas neuronas.
¡¡¡Las personas videntes, por tanto, debemos de aprender de las personas, invidentes, para llegar a aprender, bien, y sin ningún error, cual es, la verdadera naturaleza, de nuestros pensamientos!!!
¡¡¡Es decir, el conocimiento de la verdadera naturaleza, del pensamiento humano, queda entenebrecido, completamente, en las personas, videntes, y solo, las personas, invidentes, que nunca sabrán, que son, unos sesos, y que nunca sabrán, que son, unas neuronas, saben, perfectamente bien, y sin error alguno, cual es, su verdadera naturaleza, esencial!!!
Y por tanto, solo las personas, invidentes, poseen, el conocimiento verdadero, que lo que es, en realidad, el cosmos, y el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, porque, los ojos físicos, a las personas, videntes, les dificultan enormemente, es decir, les nublan, por completo, el verdadero conocimiento, de lo que es, la naturaleza del cosmos, y la creación, entera.