La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El planeta prohibido por el Dios Trinidad.
Durante toda una eternidad, de ausencia de transcurrir del tiempo, el Dios Trinidad, permitió a todos sus hijos y a todas sus hijas, que viajaran libremente, por todos los planetas del Cosmos (Árboles del Paraíso), por medio de los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas.
Pero hace solamente, unos quince mil años terrestres, un hijo del Dios Trinidad, sufrió un accidente mortal, muy cerca del planeta Tierra, y por tanto, se produjo de esa manera, la primera muerte humana, dentro de la Creación actual.
Y debido a este accidente mortal, ó primera manifestación del mal, el Dios Trinidad, estableció la prohibición transitoria, de que sus hijos, y de que sus hijas, se alimentaran, del interior del planeta Tierra (Árbol de la ciencia del bien y del mal), es decir, el Dios Trinidad, les mandó a sus hijos é hijas, que podían viajar, ó alimentarse, libremente, de todos los planetas del Cosmos (Árboles del Paraíso), por medio de los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, excepto del planeta Tierra, porque cerca de dicho planeta Tierra, se había manifestado ese mal, por primera vez, en toda la eternidad.
Y como los hijos, y las hijas, del Dios Trinidad, jamás habían conocido, con anterioridad, en toda la eternidad, el significado de una prohibición, establecida por parte del Dios Trinidad, en sus vidas eternas, el sentido de esa prohibición, de no alimentarse del interior del planeta Tierra, transitoriamente, jamás lo llegaron a comprender, realmente, los hijos y las hijas, del Dios Trinidad.
Y entonces, surgió, el “Serpiente”, ó Satanás (Una persona trastornada por el mal), haciéndoles creer a muchos hijos, y a muchas hijas, del Dios Trinidad, que si se alimentaban, del interior del planeta Tierra, ó árbol de la ciencia del bien y del mal, serían como “Dios”, conocedores de la ciencia del bien y del mal, es decir, conocedores, de la felicidad y de la infelicidad, humana, cuando en realidad, la infelicidad humana, solo la había conocido el Dios Trinidad, por primera vez, un poco tiempo, muy breve, atrás, con el primer accidente mortal, de su hijo, cerca del planeta Tierra.
Y el Dios Trinidad, sabía perfectamente, que si sus hijos y sus hijas, se llegaba alimentar masivamente, del interior del planeta Tierra, como les inducía el “Serpiente”, lo que les ocurriría, en realidad, es que sus eternas niñeces, sus eternas adolescencias, y sus eternas juventudes, es decir, sus sueños eternos, se verían completamente destruidos, por el interior del planeta Tierra, y por tanto, serían unas personas, completamente desgraciadas, en todos los sentidos, y sometidas además, potencialmente, a muchas enfermedades, y a sus muertes rápidas, en el interior del planeta Tierra, así que trato, con toda su omnipotencia, desde ese momento, el destruir la mentira de Satanás, en las mentes de sus hijos é hijas, víctimas del fraude de Satanás.
Pero como esas mentira, de Satanás, no fue posible, el destruirla del todo, por parte del Padre eterno, al Padre eterno, no le quedó otro remedio, que dejar viajar, en los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, a muchas de las personas, víctimas de Satanás, al planeta Tierra, a ver, si de esa manera, era posible el destruir esa mentira del Serpiente ó Satanás, en sus vidas eternas.
………………………