La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El poder de Dios, para curar enfermedades.
Si Dios, tiene poder, para resucitar a una persona muerta, lógicamente, debe de suceder, también, que Dios, tiene, poder, para rejuvenecer a un anciano, a sus dieciocho años, y debe de tener poder, asimismo, para curar a cualquier tipo de enfermedad, humana, sea cual sea, esa enfermedad.
Y por tanto, esta es mi oración a Dios: “ Que en aquellas personas, que han aceptado, sus salvaciones, a los carros de fuego, previamente, suceda, mediante tu poder, que sean salvas, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, completamente limpias, de cualquier tipo de enfermedad, sea cual sea, esa enfermedad, y por tanto, si estas personas, sufrían, por ejemplo, un cáncer, una infección, una insuficiencia cardiaca, un Alzheimer, etc., esas personas se salven, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, una vez, limpiadas o curadas, por completo, de su enfermedad, por medio, de tu poder, y sea, cual sea, dicha enfermedad”.
Padre eterno: “Que mi madre anciana, mis familiares, y mi propia persona, seamos ejemplos, para todo el mundo, de unas personas, que finalizan, sus estancias, en el mundo, completamente sanas, es decir, de una manera, totalmente, placentera, sin ningún dolor, sin ninguna enfermedad, sin ninguna molestia, completamente rejuvenecidos, para, que el mundo, comprenda, que la salvación, a un carro de fuego, de una persona, cualquiera, o invisibilidad de esa persona, en el mundo, no tiene, absolutamente, nada que ver, ni con una enfermedad sufrida por esa persona, ni muchísimo, menos, con la muerte cadavérica, de esa persona”.