La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El premio final, a la vida sufrida de S. Pablo. El premio final, de la V. María.
Cuando S. Pablo, hubo terminado de completar matemáticamente, los sufrimientos redentores de Jesucristo ([R]), exclamó:
S. Pablo: “Ya nadie me haga sufrir más, pues yo, ya he cumplido mi redención entera en Cristo ([R])”.
Y por tanto, S. Pablo, poco después de esto, y mediante una abducción-arrebatamiento-asunción-sueño perfecto, más, como otras muchas, que había tenido anteriormente, en su vida sufrida, desapareció instantáneamente del planeta Tierra, y apareció también instantáneamente, en el Reino de los cielos, librando de esa manera, su vida de la muerte (Boca del león, según sus mismas palabras), y consiguiendo de esa manera, la Corona de la vida, su vida eterna ó su eterna juventud, para siempre, jamás (Inmortalidad por medio del Evangelio).
¡¡¡Y por tanto, S. Pablo, tuvo el mismo premio final, a su vida apostólica, que el premio final, que obtuvo, la V. María, y otros amigos íntimos de Jesucristo, hace dos mil años!!!
Es decir, S. Pablo, y la V. María, tuvieron el mismo destino final, dentro del planeta Tierra, que el que obtendrán en el futuro, uno de cada dos hombres, y una de cada dos mujeres, de entre todos los habitantes del planeta Tierra, según las palabras proféticas, del mismo Jesucristo, en el episodio del Hijo del hombre:
“Dos hombres estarán en el campo, uno será tomado, y el otro dejado. Dos mujeres estarán moliendo, una será tomada, y la otra dejada.”
[Destino final de la V. María] = [Destino final de S. Pablo] = [destino final, de uno de cada dos hombres, y de una de cada dos mujeres, de todos los habitantes del planeta Tierra] = [Abducción-asunción arrebatamiento] = [Desaparición instantánea del planeta Tierra, de esas personas dormidas, y aparición instantánea, en el Reino de los cielos]
Figura (1): La Función de onda de S. Pablo, siendo abducido, al Reino de los cielos, ó bien, la Función de onda de Jesucristo, viajando en la Nube bíblica (Ovni diamantino), al Reino de los cielos.
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