La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Primer éxodo = Segundo éxodo = Éxodo final.
Tanto, el primer éxodo, como el segundo éxodo, de los que habla, la Biblia, son unos viajes cósmicos, de los habitantes del mundo, completamente vivos, que comienzan, en el planeta Tierra, o mundo, y que concluyen, en la Eternidad, Padre, o Tierra prometida, y que los realizan, esas personas, habitantes del mundo, por medio, de sus abducciones-raptos-arrebatamientos-salvaciones, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
Y si estos, verdaderos argumentos, de los éxodos bíblicos, al leer la Biblia, quedan oscurecidos, o entenebrecidos, al lector, es debido, exclusivamente, a que la Biblia, es, la palabra de Dios, corrompida, u oscurecida, por la palabra humana.
Así pues, en el primer éxodo, Egipto, representa, al mundo entero, es decir, Egipto, representa, a toda la vida humana, vivida encerrada, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, el Faraón, representa, al jefe de gobierno del mundo entero, y el pueblo escogido, son todas aquellas personas, que aceptan, en el mundo, el huir de los muchos trabajos del mundo, hacia la vida, completamente placentera, del Cielo, y la Eternidad (Tierra prometida), y además, una vida, viajera, libre, por todos los exteriores, de todos los planetas del Cosmos, guiados por Moisés, de una manera justa, es decir, por medio, de igualarse, previamente, en sufrimientos, en el desierto, con el resto, de todos los habitantes del mundo, es decir, por medio, de la justicia, de sus vidas sufridas, previas, en el desierto, del mundo.
Ocurre pues, en el primer éxodo, que el Faraón, se opone, a dejar salir, al pueblo escogido, del planeta Tierra, para dirigirse, al Cielo, y la Eternidad (Tierra prometida), y por tanto, el Dios Trinidad, se dedica a mandar, plagas, al país de Egipto (Todo el planeta Tierra), hasta, que el Faraón, deja por fin salir, al pueblo escogido, del planeta Tierra, para encaminarse, hacia el Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
Y el segundo éxodo, protagonizado, por Jesucristo, es completamente similar, en su argumento, a este primer éxodo, protagonizado, por Moisés.
Pero, este segundo éxodo, protagonizado, por Jesucristo, conlleva, en sí mismo, al fin del mundo, es decir, conlleva, en sí mismo, el vaciamiento total, de presencia humana, del interior tenebroso, del planeta Tierra, para siempre.
www.lacienciaperfecta.es