La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El recuerdo futuro, del Hijo del hombre.
El Hijo del hombre, se debe de hacer famoso, en el mundo entero, únicamente, cuando huya, de ese mundo, hacia su vida eterna, de un cosmonauta del Dios Trinidad, viajero, libre, por toda la Creación, y acompañado, en esta huida, anunciada en la Biblia, de 6.000 millones, de personas, más, de todo el mundo.
Y desde entonces, el Hijo del hombre, debe de ser, recordado, entre los 2000 millones de personas, restantes, habitantes del mundo, como una persona, que alcanza, su vida eterna, huyendo del planeta Tierra, completamente vivo, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, es decir, sin dejar, ningún cadáver suyo, ni en el interior tenebroso del planeta Tierra, ni en ningún otro lugar de la Creación.
Y el Hijo del hombre, debe de ser recordado, en el mundo, asimismo, como el restaurador de la Verdad, o el Evangelio eterno, que es capaz, de hacer libres, a todas las personas, dentro de toda la Creación.
Es decir, el Hijo del hombre, debe de ser recordado, en el mundo entero, como el restaurador, del Camino vivo, hacia el Padre, o la Eternidad, que deben de recorrer, todas las personas, desde cualquier, lugar, de la Creación, en que se encuentren.
Es decir, el Hijo del hombre, debe de ser recordado, en el mundo, como el restaurador, de la Piedra Filosofal, piedra, que los constructores, de hace dos mil años, rechazaron, pero piedra, que debía de convertirse, en la piedra angular, para todas las personas, que habitan, en la Creación.