La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El ser católico, y el ser, un seguidor de Cristo.
Significa, el aspirar, a tener, el mismo, destino final, que, el que tuvo, la v. María, en su vida mundana, hace, dos mil años.
Es decir, el ser católico, significa, el aspirar, a convertirse, finalmente, una persona, cualquiera, en un cosmonauta de Dios, huido-arrebatado, del planeta Tierra, o mundo, completamente vivo, o en cuerpo y alma, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y poseedor, por tanto, de una vida eterna, o inmortal, viajera, libre, por todos los exteriores, de todos los planetas del Cosmos, y el sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, completamente liberada, de todo mal.
Es decir:
[Ser católico] = [Ser cristiano, pero, de una manera, más clara, o definida, respecto al destino final, en el mundo, es decir, ser católico, es, ser cristiano, pero, sin ninguna señal de Jonás, de por medio, que oscurezca, a la vida eterna final, de la persona creyente]