La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El ser vivo, Carro de fuego, ó Nube diamantina.
Cuando habita, ese ser vivo: Carro de fuego ó Nube diamantina, en el Sueño eterno del Reino de los cielos, está configurado solamente, por un conjunto de emociones, pensamientos, astros, ó niveles discretos de felicidad, de la Reflexión general del Dios Trinidad, positivos ó muy positivos, que en las mentes humanas, adoptan la forma geométrica, de una Piedra preciosa diamantina original,….
Figura (1): Carro de fuego, ó Nube diamantina, durmiendo, en el Reino de los cielos.
Pero cuando abandona, ese ser vivo, Carro de fuego, ó Nube diamantina, el Reino de los cielos, y se adentra en el interior del Cosmos, sufre un calentamiento benigno general, generado por sus mismos tripulantes humanos, y por tanto, parte de sus emociones positivas, se van tornando, en emociones negativas, poco a poco, y por tanto, su solidez inicial, se torna en materias, más y más blandas, y líquidas, hasta que se originan los primeros gases, que después, se convertirán, en su fuego ó plasma, interior, capaz de generarle, sus movimientos fantasmales de vigilia, más ó menos grandes, espacialmente hablando.
Figura (2): Carro de fuego, despierto, ó en vigilia, viajando por interior del Cosmos.
Y cuando ese Carro de fuego ó Nube diamantina, realiza el camino inverso, es decir, cuando vuelve, de nuevo, al Reino de los cielos, es decir, cuando el Carro de fuego, ó Nube diamantina, abandona su vigilia plasmática, y empieza a conciliar el sueño eterno del Reino de los cielos, de nuevo, se goza, de un enfriamiento benigno, y por tanto, su materia blanda transitoria, se transmuta alquímicamente, de una forma completa, y poco a poco, en su materia solidificada inicial, y por tanto, todo el Carro de fuego, ó toda la Nube diamantina, termina convirtiéndose de nuevo, todo él, en una gran Piedra preciosa diamantina completamente semejante, a la que tenía inicialmente, antes de comenzar el viaje cósmico.….
Y los cuerpos físicos, de sus tripulantes humanos, sufren y se gozan, de unas transmutaciones alquímicas, totalmente coherentes ó totalmente armoniosas, con las que sufre ó se goza, el Carro de fuego ó Nube diamantina, que los transporta ó contiene.
Y esos tripulantes humanos, durante todo este proceso de transmutación alquímica, ya fría, ya caliente, visionan dentro de sus mentes, a todos los planetas del Cosmos, compatibles, con unas vidas humanas íntegras, ó no desintegradas.
Es decir, un Carro de fuego, ó Nube diamantina, es un gran ser vivo, cuya vida, es muy semejante, ó muy similar, a la vida de una persona, habitando el Cosmos.
Y por tanto, una persona, que visionara interiormente, a un Carro de fuego, ó Nube diamantina, cuando ese Carro de fuego, ó Nube diamantina, está despierto completamente, le podría detectar, unos órganos físicos, muy similares, a los órganos físicos, que posee un cuerpo físico humano, habitando en el planeta Tierra: Cerebro, Circulación sanguínea, pulmones, riñones, hígado, etc., etc.
Y a todos esos órganos, del cuerpo físico, del ser vivo. Carro de fuego ó Nube diamantina, cuando ese Carro de fuego, ó Nube diamantina, iniciara la conciliación de su sueño eterno, inicial (Viaje de vuelta, al Reino de los cielos), una persona que los visionara, los vería desaparecer completamente, poco a poco, hasta su conversión total, en una Piedra preciosa diamantina original.
¡¡¡Se comprende pues, que todo el Cosmos, es esencialmente, la suma de (N), seres vivos, en forma de (N), Carros de fuego, ó Nubes diamantinas!!!
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