La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El servicio a Dios.
Una persona, sirve, realmente, al Dios verdadero, cuando, esa persona, espera obtener, de ese Dios verdadero, un premio final, a su servicio, consistente, en la ausencia final, de un cadáver suyo, en el mundo, o planeta Tierra, es decir, una persona, sirve realmente, al Dios verdadero, cuando espera obtener, de ese servicio al Dios verdadero, el premio final, de una determinada salvación, de su muerte cadavérica, por su rapto final, completamente vivo, al interior de un Carro de fuego, Nube, nave celestial, u ovni piramidal.
Es decir, para servir, correctamente, al Dios verdadero, hay que elegir, previamente, una determinada salvación final, de la muerte cadavérica, como premio final, a obtener, que puede ser, por ejemplo:
1º Una salvación, conjunta o a la vez, que la salvación de otras personas.
2º Una salvación, que se lleve a cabo, en una fecha predeterminada, con anterioridad.
Etc., etc., etc.
Y después, sufrir, pacientemente, todos los sufrimientos, que el Dios verdadero, te envíe, dentro de ese servicio, que le prestas.
¡¡¡Esto fue, lo que hicieron, todos los verdaderos discípulos de Jesucristo, hace dos mil años, como, por ejemplo, s. Pedro, s. Pablo, s. Juan Bautista, la v. María, etc., etc., etc.!!!
¡¡¡Y SIN UNA DETERMINADA, SALVACIÓN, DE LA MUERTE CADAVÉRICA, COMO PREMIO FINAL, AL SERVICIO, RESULTA, TOTALMENTE IMPOSIBLE, EL SERVIR, AL DIOS VERDADERO, O PRACTICAR, EL VERDADERO EVANGELIO, CON CORRECCIÓN!!!