La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El sometimiento al mal, de la condición humana.
Todas las personas, que vivimos en el interior del planeta Tierra, estamos sometidas, inevitablemente, al mal, o al sufrimiento,...
¿Pero ese mal, totalmente inevitable, por las personas, es infinito, o es finito?
Pues gracias, a Dios, ese mal, es siempre finito, y absolutamente igual, matemáticamente hablando, para todas las personas.
Y a ese mal finito, la Biblia, lo llama, sufrir Mucho de Cristo, o sangre derramada por Jesucristo, ya vivo, ya cadáver, [R].
Y toda aquella persona, que llega a completar matemáticamente, ese mal finito, o ese mal redentor, [R], adquiere, el derecho inalienable, a no tener que sufrir jamás, ninguna cantidad más de mal o sufrimiento, porque ese mal finito, tiene como premio final, una vida inmortal, o una vida eterna, desconocedora total, del mal o el sufrimiento.
De manera, que si una persona, de forma voluntaria, se dedica, a terminar de completar, matemáticamente, y sistemáticamente, todos los días, ese Sufrir Mucho de Cristo, [R], mediante su sacrificio personal, diario, tarde o temprano, logrará su propósito, y además, esa persona, tiene derecho, a no sufrir, involuntariamente, de otra forma diferente, a esa, que practica, todos los días.