La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El supuesto “misterio”, del Dios Trinidad, al alcance de una comprensión perfecta, por parte de los bebés, recién nacidos.
Efectivamente, puesto que los bebés, recién nacidos, ya conocen innatamente, lo que es su felicidad onírica infinita, que si se muestra, totalmente carente de cualquier argumento, es el Padre, y si se muestra, como una combinación lineal, de amor, paz, belleza y libertad, por medio del Espíritu Santo, es el Hijo.
Es decir, que en los argumentos de los sueños, infinitamente hermosos, de todos los bebés, recién nacidos, ya se encuentra, de una manera totalmente innata, y de una manera, totalmente comprendida racionalmente, por la mente del bebé, el supuesto “misterio insondable”, del Dios Trinidad, según la “racionalidad lógico-deductiva ó forzada”, de las vigilias, de algunos adultos.
Así pues, la adultez humana, vivida dentro del mundo ó planeta Tierra, es solamente, una acumulación de imperfecciones tenebrosas, forzadas, es decir, es solamente, un oscurecimiento de la verdadera racionalidad humana, que solo sirve para distinguir, con una precisión absoluta, una emoción, pensamiento onírico, ó combinación lineal de amor, paz, belleza y libertad, de otra emoción diferente, otro pensamiento onírico diferente, u otra combinación diferente, de amor, paz, belleza y libertad (Racionalidad innata, de todos los bebés).
……………………..